«Resonancias del Tiempo Digital»
Vivo en el intersticio entre dos presencias simultáneas: el entorno natural que habito y el flujo constante de imágenes que lo atraviesa. De esa tensión surge esta serie.
¿De qué manera el consumo visual modifica nuestra percepción del paisaje, de la conducta, del mundo que construimos? No tengo una respuesta cerrada. Tengo obras.
Cada pieza funciona como un eco visual: un fotograma que parece elegido pero que quizás fue sugerido, filtrado, preparado antes de que yo llegara a mirarlo. La memoria guarda fragmentos; el algoritmo decide cuáles merecen persistir. Trabajo en esa grieta.
A través de pinturas, dibujos e instalaciones con video-proyección y mapping sobre superficies, estas obras materializan la convergencia entre lo analógico y lo virtual. Paisajes desdibujados, figuras en tránsito, patrones que imitan flujos de datos: todos registran la velocidad imperceptible con que lo algorítmico reescribe lo humano y lo natural.
La acumulación no es neutral. La inmediatez tampoco. Lo que cambia despacio y sin que lo notemos es la relación con nosotros mismos.
«Tan rápido es el viaje, que solo pude ver un árbol abrazando la llanura…»










